Hay formas que no necesitan ser inventadas.
Una hoja, una flor, la silueta de una montaña, la textura de una piedra, las formas de un animal… La naturaleza está llena de pequeños detalles que me inspiran y que, en mi taller, pueden transformarse en joyas.
Me gusta observar esas formas, recogerlas, fotografiarlas o simplemente guardar su recuerdo y buscar después la manera de llevarlas al metal.
Así nacen estas piezas: joyas hechas a mano que toman su inspiración directamente de la naturaleza y la transforman en algo que puedes llevar contigo.
La naturaleza como fuente de inspiración
Naturaleza hecha joya

De la naturaleza al taller

Cada pieza comienza de una manera diferente.
A veces es una forma que encuentro durante un paseo. Otras veces es una piedra que recojo en una playa, una flor que me llama la atención o un paisaje que permanece en mi memoria.
Después llega el taller: plata, esmalte, texturas, oxidaciones y diferentes técnicas artesanales se convierten en las herramientas para transformar esa inspiración en una pieza única.
No intento reproducir la naturaleza de manera perfecta. Me interesa capturar aquello que me ha llamado la atención de ella y convertirlo en una joya.
Piezas que hablan de naturaleza
En esta colección encontrarás joyas inspiradas en diferentes elementos naturales:
Paisajes y montañas
Siluetas de lugares que forman parte de mi vida y de mis recuerdos.
Flores y hojas
Formas orgánicas que traslado al metal, buscando conservar su movimiento y su delicadeza.
Animales y formas naturales
Pequeños detalles del mundo natural transformados en joyas.
Cada pieza, una interpretación
Una joya inspirada en la naturaleza nunca es exactamente igual a otra.
Las texturas del metal, las pequeñas irregularidades del trabajo manual, las variaciones de las piedras o del esmalte hacen que cada pieza tenga su propia personalidad.
Por eso muchas de estas joyas son piezas únicas o pequeñas creaciones realizadas en muy pocas unidades.